Nimiedades verbalizadas, repitiendo el error del exceso por querer cantar cuando no corresponde.
Fragmentación del no-soy y el eterno retorno del pretérito imperfecto.
No hay tregua en la yema de los dedos congelados.
Nimiedades verbalizadas, repitiendo el error del exceso por querer cantar cuando no corresponde.
Fragmentación del no-soy y el eterno retorno del pretérito imperfecto.
No hay tregua en la yema de los dedos congelados.
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